domingo, 10 de marzo de 2013

Subida al Pedro López


Bonita mañana la de este sábado 9 de marzo. Tras unas semanas de viento y lluvias que tanto nos molesta, hoy parecía que Santa Barbara iba a estar de nuestra parte.
Para la ruta de hoy habíamos quedado con los compañeros del CC La Alberca, y aunque hoy no se acercó la tropa en masa como nos tienen acostumbrados, los generales y el alto mando, no falto a la cita de las dos ruedas. Por nuestra parte, nos presentamos "el jefe" (Fernando), los gemelos (José Miguel y Jesús Montoya), Paco y un servidor (Héctor).
Tras los saludos protocolarios y el intercambio de banderines nos disponemos a salir desde el Jarro del Oro, no sin que antes el jefe reservase mesa para la vuelta.
Rápidamente, cogemos la carretera que va a Gebas para coger el camino que nos dirige hacia la Fuente Bermeja. Enseguida empezamos a notar los primeros desniveles serios con los primeros zig-zag de la senda Carmona que enlaza con el camino de los collados y mas adelante con el camino de la Umbría del Tarullón. Este camino de subida (Conocido por los bikers Alhameños como "los rápidos") es del todo recomendable pudiendo disfrutar del maravilloso trabajo de reforestación de Ricardo Codorníu. Nos encontrábamos con las fuerzas prácticamente intactas y el ritmo era todavía muy alegre.

De aquí salimos al collado del pajarito donde se reagrupó el pelotón y unos metros más adelante llegamos al collado de los Ballesteros para coger la carretera de la huerta de Espuña en donde nos cruzamos con Luis León Sánchez.. Esta carretera nos sirvió de enlace para llegar al centro de Visitantes Ricardo Codorníu, en donde tomamos a la izquierda la pista forestal de la Umbría de la Peña Apartada, una larga y bonita subida que nos encamina al Collado Bermejo y en la que el grupo se rompió siendo los gemelos los que "sin quererlo" tomaron la cabeza recogiendo despiadadamente cadáveres de ciclistas a un ritmo endiablado y a los que únicamente Paco pudo engancharse y no sin esfuerzo.
Una vez fuimos llegando al Collado Bermejo, nos volvimos a reagrupar y a tomar lo que llevabamos para comenzar el sendero del Pedro López.
El sendero del Pedro López PR-MU-63 en este caso lo hicimos en sentido inverso, comenzando por el camino del Pinillo que se coge en la subida del Morrón, justo a la altura de los primeros poyos. Por esta pista se continúa hasta las cuevas de la plata y el collado de Totana, en donde pudimos disfrutar de unas magníficas vistas de la zona sur. Rodeando el gran peñón rocoso en dirección al Norte pudimos contemplar una Manada de los típicos arruis a la altura de la casa del Pinillo. 
Nos esperaba el plato fuerte de la jornada ya que a la altura del collado del húmero, a una altitud de 1382, dejábamos la pista que continuaba hacia Malvariche para coger el sendero que sube al Pedro López. Este sendero resulto ser bastante duro ya que conjugaba el desnivel mantenido, la dificultad técnica (ya que tiene muchas piedras sueltas, y no pequeñas), el cansancio acumulado en nuestras piernas y el ritmo juguetón (por no decir otra cosa) de los dos fieras de la jornada.
Tras las fotos de rigor, pusimos rumbo de bajada teniendo unas vistas realmente espectaculares en donde los dos colosos con quince metros de diferencia se dan la mano separados por el Collado de Don Eleuterio, y en donde a la altura del paraje de los pinos blancos tomamos el enlace de nuevo con el camino del pinillo para volver al collado Bermejo.
De vuelta decidimos bajar unos metros de carretera para llegar a la altura de la casa de las Labores y bajar por la senda de las Labores, senda que hizo las delicias de los bajadores con unas curvas cerradísimas y en donde un servidor pasó por más de un apuro. De aquí enlazamos con la bonita senda del Río Espuña junto al río y que pasa por el refugio de la fuente del sol y nos lleva de nuevo a la carretera que vertebra la serranía. 

En este punto subimos unos metros para coger la carretera que lleva a la Perdiz  y una vez en esta coger el sendero del collado de los siete hermanos, un sendero muy divertido y muy montañero. Al llegar al collado del mismo nombre nos desviamos hacia la derecha para coger la senda que lleva de huerta Espuña hacia el sanatorio de tuberculosos pero en sentido inverso, acabándola en la carretera que sube a huerta Espuña y baja luego hacia El Centro de visitantes Ricardo Codorníu y volver a bajar por "Los rápidos" por donde subimos.
En definitiva una gran ruta de 60 kilómetros con más de 1500 metros de desnivel positivo   acumulado, que hizo las delicias de todos nosotros y que sin duda supone una de esas rutas  de las que se te quedan en la retina y que a buen seguro se vio recompensada con el colodión de una estupenda comida en el Jarro del Oro, rodeados de un buen ambiente y sobre todo de muy buena gente.

1 comentario:

  1. ¡¡Excelente y bien documentada crónica, Héctor!!Eres un auténtico maestro :-)

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