domingo, 29 de mayo de 2011

Nuestro debut

Hace tan solo un año, creo que ninguno de nosotros habría podido imaginar lo que conseguimos ayer: Disputar una de las marchas más duras del calendario internacional formando parte de un grupo de diez compañeros, amigos y de un club ciclista que ni siquiera existía hace nueve meses. Este objetivo compartido por todos ha conseguido reforzar y afianzar nuestro proyecto, a la vez que servido de motivación para mantenernos en forma y superar todas las dificultades que cada uno hemos tenido por el camino.

Así que para empezar, enhorabuena a todos los participantes.

Relatar todo lo ocurrido a cada uno de nosotros me resulta imposible, y tampoco voy a soltar mi rollo de cómo me fue la marcha, así que me quedo con los descensos vertiginosos de nuestro escalador - y sobre todo bajador- Juan Pedro, el descubrimiento del Magnesio para combatir los calambres de Paco, el banquete a mesa y mantel que se debió pegar nuestro Altaria Javier en uno de los avituallamientos (¡para eso están!), el  pinchazo y rotura de la válvula en el km. 90 de un Juan Antonio en plena forma, la buena cadencia, regularidad y gran marca de Pedro Guerrero, el tiempazo y buen puesto conseguido por Antonio Enrique en su categoría, las peripecias de Jesús con una de las organizadoras y el calvario de Arturo (nuestro gregario de lujo), acabando con el ataque de rampas del gigante -esta vez azul- Nacho.

El resultado final del grupo: tres diplomas de oro, uno de plata, y seis de bronce.

Voy a concluir con unas recientes declaraciones de Iñaki Alonso (entrenador del Real Murcia), que vienen al caso:
"no podemos centrarnos excesivamente en los resultados y perder la esencia de lo que hacemos...no podemos perder lo que nos distingue..."     

"Hay que ser valiente en todo en la vida, pero para rematar el proyecto además de valiente hay que ser perseverante... lo más importante es querer seguir subiendo a la cima."

 Lo dicho, enhorabuena a todos, y ¡a seguir peleando!

Animo a cada uno a que deje su propia historia de Moratalla en los comentarios.

lunes, 23 de mayo de 2011

III marcha cicloturista vallé de Ayora-Cofrentes.Domingo, 07-05-2011

1ª participación de componentes de nuestro club en una marcha fuera de nuestra Región. En este caso, nuestro querido Eufe y el que escribe. Marcha muy interesante, parecida a Moratalla, pero a falta de más montaña. El último puerto, es de 10kms. con hasta el 16% de desnivel.Un acumulado de 2.400 m. en 150kms.
Buena organización y buen ambiente ciclista, cerca de 900 corredores. Amenaza de lluvia todo el tiempo,a nosotros no nos cogió, pero a los que llegaron después les cayó una buena granizada.

Clasificación de los dos participantes del CC.LA ALCAYNA-ALTORREAL:
Javier Gª (Altaria)....05:39´38´´h....26,52 kms/h....84 Categoría....278 posición Genral.
Rubén (Eufe)............06:03´41´´h....24,72 kms/h..251 Categoría...492 posición Genral.

Habría que contar, mil anécdotas que ocurrieron durante la marcha, como por ejemplo: que se me cayó el móvil; que me puse en cabeza de un grupillo y me decían que no podían darme relevos; la banda de música que tocaba en el pueblo de Jarafuel; las vistas de la Central Nuclear de Cofrentes;los paisajes de estas tierras Valencianas, etc. No sigo porque aburriría al lector.
Marcha recomendada para hacer y apuntarse en la agenda para el año próximo.

 
Javier Gª

domingo, 22 de mayo de 2011

La ruta de hoy, y lo más importante.... el camino recorrido.

Acabo de subir la ruta de hoy, así como algunos fabulosos primeros planos de sus protagonistas. El comienzo fulgurante y la dureza de la segunda ascensión a Puerto Frío con cerca de 100 kms en las piernas, han propiciado la visita de nuestro amigo el del mazo, causando algún que otro destrozo.

¡Menos mal que nunca perdemos el sentido del humor!

Como ya hemos comentado, la suerte está echada. Independientemente de los resultados y de los objetivos que cada uno tenga en nuestro debut oficial en una prueba ciclista, no nos olvidemos de los más importante:  las vivencias y peripecias que hemos disfrutado en este camino, y todas las dificultades que hemos superado para llegar hasta aquí.

El sábado que viene toca disfrutar, recoger los frutos, y empezar a pensar YA en los próximos retos.


http://www.sports-tracker.com/#/workout/ccalcayna/co4vakb3p3l7s9br

sábado, 14 de mayo de 2011

El Presidente de la Federación Murciana de Ciclismo, el ciclista profesional Fran Pérez (Movistar Team), y el ex-corredor murciano Jesús Montoya, en la presentación del Club Ciclista La Alcayna-Altorreal.

Con la asistencia de José Tortosa (Presidente de la Federación Murciana de Ciclismo), el ciclista profesional Fran Pérez (Movistar Team), el ex-ciclista murciano Jesús Montoya, así como sus socios, patrocinadores y amigos, el Club Ciclista La Alcayana-Altorreal celebró ayer la presentación oficial en los locales del Polideportivo La Alcayna.

En la intervención de José Tortosa tras la sesión fotográfica, que comenzó declarando la solidaridad de su organización con los afectados por el reciente terremoto de Lorca, elogíó el trabajo de los componentes del Club, y puso a su disposición toda la ayuda de su entidad para continuar en esa labor de promoción del ciclismo en nuestra Región.

El Presidente del Club, Javier Villarreal, destacó los logros conseguidos en tan sólo ocho meses de vida, sobre todo por los lazos de amistad creados entre sus miembros, el fuerte sentimiento de pertenencia al grupo, y el trabajo que todavía queda por hacer en cuanto al crecimiento del Club, no perdiendo nunca el norte respecto a equilibrio entre la vida familiar y la deportiva.

Con la colaboración de la empresa Jardines del Sur, patrocinador del Club junto a Óptica La Alcayna (principal sponsor), Sermainst, Beta Geminis, la oficina de La Caixa en La Alcayna, y Bicicletas 2vBikers, el evento continuó con un vino español en el que todos los asistentes pudieron disfrutar de un animado rato de charla.

jueves, 12 de mayo de 2011

YO TAMBIEN HAGO BICI

Con esta afirmación, comienzan una buena cantidad de conversaciones. Pero ¡qué diferente suele ser la continuación!
La última vez me lo dijo una chica muy contenta por los 10 o 15 km que hacía cada domingo. Cuando me preguntó cuántos solía hacer yo, me limité a decirle que unos pocos más; me dio una especie de vergüenza hablarle de batallitas como la Quebrantahuesos.
En el otro extremo, está una compañera de trabajo que, después de la misma frase, me explicó que hacía triatlones de larga distancia y se estaba preparando para el Ironman. O el socio de mi club que está preparando una "excursión" para subir los puertos más altos del Himalaya.
También estàn quienes viajan en bicicleta con alforjas, los jovencitos que aspiran a profesionales y hasta los practicantes del spinning. Conozco ciclistas que siempre salen solos y otros que siempre salen acompàñados. Algunos parecen modelos de un catálogo de últimas novedades, mientras que otros se diría que acaban de salir del NODO.
Incluso en un ámbito que podría parecer más homogéneo como es un club ciclista, podemos encontrar maneras de hacer bici que van desde los que planifican sus salidas dominicales en función de la calidad y precio del bar en el que piensan almorzar, hasta los que no paran nada porque necesitan hacer muchisimos quilómetros para hacer un buen papel en las marchas.
Algún día de Julio, después de salir en bicicleta, me he sentado en el sofá a mirar el Tour y me he preguntado que tengo en común con esos chicos que veo en la tele. Con algo de optimismo puedo encontrar un cierto parecido entre sus bicicletas y la mía, o entre su manera de vestir y la que yo uso, pero ahí acaba todo. Ellos, por más que les guste su trabajo, se ganan la vida pedaleando y yo sólo lo hago en mi tiempo libre. Y prefiero ni pensar en su índice de masa corporal y el mío.
Tampoco coincido en muchas más cosas con los que tienen licencia de cicloturista, como yo, pero acaban las marchas en la mitad del tiempo que me cuesta a mí. Yo, que desde que se me acabó la pila del pulsómetro hace 2 o 3 años, la manera que tengo de saber que he traspasado el umbral anaeróbico es que ya no puedo seguir charlando.
Entonces, ¿A qué tipo de ciclista me parezco?. Si se trata de clasificar a los practicantes de nuestro deporte, no tengo muy claro con quien me identifico más.
Me podría fijar en las distancias que recorro, en las velocidades que consigo, en los desarrollos que uso en los puertos, o en los días que entreno al cabo del año, pero no me acaba de servir. ¡Alto ahí! ¿He dicho entreno? Quizás esté ahí la clave. No sé si aplicar ese verbo a lo que yo hago. Miro el diccionario: " Entrenar. Preparar, adiestrar personas o animales, especialmente para la práctica de un deporte."
Veamos, yo soy una persona y supongo que sí que me estoy preparando para la práctica del deporte. Pero no es ese ni el mayor objetivo ni el principal beneficio que obtengo de mis pedaladas.
Sobre la bicicleta he aprendido a vencer dificultades, a confiar en mis fuerzas y a valorar más las cosas que consigo con mi esfuerzo. También, con alforjas o sin ellas, he conocido lugares que he visto con ojos muy diferentes que si hubiera llegado en coche.
Creo que la bicicleta es un gran invento, que además de su faceta de medio de transporte, tiene unas enormes posibilidades para que cada uno la disfrute según sus gustos. Me encanta la posibilidad que me ha dado de conversar con gente que la utiliza de forma muy diversa.
Pero si me tengo que decidir, yo seré del tipo de ciclistas capaces de ir cantando "Rodando voy, rodando vengo, por el camiino yo me entreteengo".

Pedalier nº1
Marzo, 2005
Enviat per Maria Fuster Foz a 7:46 PM 0 comentaris

lunes, 9 de mayo de 2011

CRONICA DEL SÁBADO 7/05/2011


¡Qué pedazo etapa!


Quedada oficial del club en horario de verano: 8 a.m.


Puntuales como relojes suizos vamos apareciendo los incondicionales de los sábados más los que se resisten a pasar el día sin hacer unos kilómetros hasta donde sus obligaciones les dejen.


Éramos de la partida: Cacaíto (y su Chinita) este tío está disfrutando de lo lindo este año. Javier (Míster Presi) que está tan fuerte que parte las coronas de la bici, donde me he metido Dios mío ¡Qué miedo me da! Nacho (Green Giant) que se permite el lujo de ir abriendo cuentas corrientes a los ciclistas que se encuentra mientras sube el Collado. Santiago (Iron Man) que en los huecos que le deja la crianza, no desprecia una salida en bici. Paco (El Duendecillo) que tiene más huevos que el caballo de Espartero. Pedro (El Chico del Pulsometro) no se pasa de pulsaciones si no está en presencia de su abogado… como se nota que el entrenamiento va dando sus frutos. Y quien esto escribe; no sé como aguanto con estos individuos, juro que antes de conocerlos yo era normal.


Nos esperaban 160 km. con la subida encadenada de Casas de la Marina, Collado Bermejo y Morrón de Totana.


Fuimos rodando con tranquilidad hasta Librilla, si exceptuamos el pequeño percance sufrido por el Sr. Presidente, que como digo, se cargo una corona subiendo un repecho… eso es fuerza.


Tras comprobar que la bici podía seguir rodando, nos acompañó un tramo más y antes de Librilla se dio la vuelta. Santiago hizo otro tanto al llegar a Alhama y el resto de la expedición seguimos a la conquista del Morrón.


A la salida de Alhama, las consabidas instrucciones: cadencia, cadencia, cadencia. De esta forma sorteamos las primeras rampas, sin que Cacaíto se nos fuera hacia delante. Pero no tardó mucho en pasarnos un pequeño grupo y como lo tenemos bien adiestrado, a la orden de ¡Ataca! Salió como un rayo a por ellos. Una vez que los cogió, los adelantó y seguidamente los dejó, viendo que no eran rivales para él, decidió esperarnos para sumarse a nuestra cadencia y nuestro control de pulsaciones.


Unos kilómetros más adelante Nacho, Cacaíto y yo nos adelantamos a Pedro y Paco que seguían inmersos en su control de pulsaciones. En esta estábamos cuando Juan Pedro decide buscar una nueva ubicación para el bidón y no encuentra mejor sitio que encajarlo entre la vaina trasera y la rueda… ya hay que atinar. Otra parada para intentar desencajarlo, algo que resultó bastante trabajoso. Una vez subsanada esta contingencia, reagrupados (Paco y Pedro se unieron) terminamos la subida a la Marina.


El Collado lo hacemos de igual modo que la Marina, cadencia y Cacaíto a lo suyo. Pedro y Paco por delante ya que nosotros paramos en la Fuente del Hilo a que Juan Pedro cargara agua, ya que con el asunto del bidón se había quedado sin ella.


A mitad de puerto, fue cuando Nacho saca a relucir su faceta de relaciones públicas y a voz en grito comienza a solicitar clientes para un plan de pensiones como si tuviera un puesto en el mercado y como a todo hay quien se apunte, alguien por atrás reclama información y se descuelga en espera del cliente. Así, que me tienes con Juan Pedro, Pedro y Paco por delante y Nacho por atrás. Consigo llegar a la altura de los compañeros que me preceden y juntos prácticamente llegamos al Collado.


Ya tenemos el Morrón más cerca, enfilamos las primeras rampas en grupo, pasamos los falsos llanos admirando el paisaje. Particularmente me trae buenos recuerdos, hace 15 años que no pasaba por esta carretera y aunque sigue siendo la misma, algo ha cambiado. En aquéllos años te enfrentabas en soledad con sus rampas, mientras los muflones te observaban desde la cima o huían espantados cuando distraídos se topaban con un silencioso ciclista. Ahora un rosario de ciclistas transitan desde Alhama hasta la cumbre, donde se encuentra la base de seguimiento de submarinos que la Otan tiene en su cima, en la que siempre te recibe, eso no ha cambiado, un soldado para comunicarte que no se puede estar ahí y menos hacer fotos.


Pues bien, como decía, después del descansillo viene una de las zonas más complicadas de la ascensión, próxima a los Pozos de la Nieve, este tramo junto con el kilometro final es lo más complejo.


En esta fase de la subida, llevamos al Colombiano delante, Paco que dice que con llegar a los Pozos de la Nieve tiene suficiente y perdona los dos últimos kilómetros, un tío que hace MTB principalmente y se marca una etapa como esta es de admirar. Mientras Pedro y yo seguimos subiendo. A un kilómetro de la cima alguien nos habla por atrás y comprobamos que es Nacho quien nos coge y así terminamos la ascensión con Juan Pedro esperándonos arriba.


Fotos de rigor y rápida bajada por la cara de Aledo. Por el transvase volvemos hacia Alhama, paramos en el Jarro del Oro a coger agua y como balas para Alcantarilla. En algunos tramos pasados Librilla, llego a ver con asombro en mi cuenta los 55 km/h. Una pasada, ritmo de carrera con 130 km en las piernas.


A la llegada a Molina se produce un pequeño caos, se nos pierde Cacaíto. Nacho y Pedro por la carretera del Chorrico se van para Altorreal. Paco y yo cogemos dirección la Alcayna, donde para culminar el día nos encontramos con un viento huracanado, preludio de tormenta, que llevamos en contra hasta casa.


No quiero terminar esta crónica sin mencionar que nos acordamos de nuestros compañeros que participaron en la Marcha de Ayora y a los que deseo que hayan tenido una buena actuación.





viernes, 6 de mayo de 2011

Fotografía Oficial del Club. 13 de Mayo 19:30h.

Recuerdo a todos los socios y patrocinadores que el próximo viernes 13 de Mayo a las 19:30h. en el Polideportivo de La Alcayna, tendrá lugar la Fotografía Oficial del Club Ciclista.

Al finalizar, tendremos la ocasión de disfrutar de un rato de charla distendida entre nosotros y con importantes personalidades del mundo ciclista en nuestra Región.

¡No olvides traer la equipación oficial!

lunes, 2 de mayo de 2011

ARTICULO MUY INTERESANTE

Club ciclista
Ser o no ser de un club. O como la elección de un club o peña puede determinar nuestra manera de practicar el ciclismo.

Mi reencuentro de mayor con la bicicleta fue en vacaciones como vehículo para hacer turismo, con o sin alforjas. No tardé en darme cuenta de que las cuestas no se me harían tan penosas si entre año y año, me ejercitara un poco en el dominio del pedal. Como tengo cierta tendencia asociativa, al cabo de un tiempo de "práctica deportiva individual", me apunté al único club ciclista que conocía entonces. Y por fin un domingo por la mañana me presenté en el punto de reunión con mi flamante mallot nuevo de uniforme. En pocos minutos asimilé algunos conceptos que todavía no sabía como nombrar: a los 200 metros "iba con el gancho", a los 500 "hacía la goma", al cabo de 1 km me "descolgué" y, aunque continué por mi cuenta el recorrido previsto, ya no volví a ver al pelotón en todo el día. En realidad no los vi hasta varios meses después cuando me crucé fugazmente con ellos en una carretera. Habían conseguido quitarme de golpe las ganas de rodar en grupo.
Podía haber sido el final de mi incipiente carrera de globera, pero quiso el destino que al volver a casa después de una excursión ciclista solitaria, coincidiera en un semáforo con dos ciclistas del club de mi barrio. De semáforo en semáforo me fueron hablando de su club y cuando nos separamos ya me habían convencido de pasarme un día por la sede social para informarme. Así lo hice y un viernes por la tarde me presenté en el local con una amiga. Me explicaron que cada sábado había tres recorridos de diferente longitud y dificultad: A, B y C y al conocer mi historial me recomendaron probar suerte en el C. Siguiendo las instrucciones que nos dieron, nos presentamos a la mañana siguiente en la Plaza del Reloj y preguntamos por el capitán del grupo C. Enseguida descubrí que aquello no tenía nada que ver con mi anterior experiencia. Aquel grupo iba pendiente siempre de no perder a ninguna unidad, con todos los reagrupamientos que fueran necesarios; además tenía un buen número de veteranos, que me enseñaron a ir a rueda, a circular en grupo con seguridad y muchas más cosas que me hicieron mejorar lo suficiente como para verme con ánimos de empezar a salir con el grupo B la temporada siguiente. El B, que era el grupo más numeroso, no siempre circulaba agrupado, yo solía ir la última, pero siempre me esperaba alguien hasta el siguiente reagrupamiento. ¡Había encontrado un club a mi medida!
Me pregunto si los clubs son conscientes de la repercusión que pueden tener en fomentar la afición a la bicicleta. Quizás sea una responsabilidad muy grande para exigírsela. Porque ¿qué es un club ciclista? En principio sólo es un grupo de personas que se asocian para practicar su afición de manera más o menos organizada; si tienen interés en aumentar de número, sí que harían bien en ser acogedores con los aspirantes a nuevos socios, pero si no, no tienen ninguna obligación. Algunos van más allá y organizan marchas, carreras o promueven escuelas de ciclismo, pero bastante cuesta a veces encontrar voluntarios para la presidencia como para plantearse objetivos más ambiciosos. No hay que olvidar, que hablamos de una actividad de tiempo libre y es muy humano preferir dedicar el tiempo disponible a practicarla antes que a gestionarla.
Pero la integración de los nuevos no es sólo cuestión de tiempo, hay otros factores. En el caso de los dos clubs mencionados, existe una gran diferencia en el número de socios que tienen y en un club grande es más fácil hacer varios grupos que se adapten a los distintos niveles. Pero tampoco el tamaño es determinante y como ejemplo puedo poner el tercer club del que me he hecho socia, por cambio de domicilio. Se sale en un solo grupo no muy grande, con niveles bastante diferentes y nunca se queda nadie abandonado.
¿Cuál es entonces la diferencia importante para mí? Yo creo que en realidad son dos. La primera es tener el sentimiento de ser un club y no simplemente un grupo de amiguetes que pedalean juntos. La segunda es tener la suerte de contar con una persona que sea capaz de aglutinar al grupo y si hace falta, llamarlo al orden en esos momentos en que se desboca o que hay demasiadas iniciativas incompatibles.
Si encontráis un club así os aseguro que os será difícil dejarlo.

Pedalier nº 4
Septiembre 2005
Enviat per Maria Fuster Foz a 2:12 PM